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Línea de ribera

Criterios de prevención, de demarcación y de dominialidad

Prefacio

Comencé la publicación en la web de estos temas, en oportunidad de celebrar el Colegio de Agrimensores de la Provincia, un encuentro sobre línea de ribera los días 16 y 17 de Mayo del 2007, en la ciudad de La Plata.

Todas las exposiciones apuntaban a los desencuentros entre el sector rural y los impulsores del plan maestro, los mismos que habían elevado a Legislatura el proyecto de código de aguas aprobado en Diciembre de 1998.

Y aun sin alcanzar oportunidad de exponer criterios sobre línea de ribera urbana, me dieron suficiente motivo para generar esta comunicación.

Ningún comentario se hizo en este congreso sobre hidrología alguna y al parecer, los agrimensores todavía ignoran que las tareas demarcatorias necesitan anticipos formales de ella.

La desinformación exhibida alcanza para suponer que esta reunión de agrimensores fue una movida de los nuevos directores de la Autoridad del Agua para mejorar su imagen política, aunque el frente de batalla no fuera precisamente el de los agrimensores.

La exposición del Dr. Merbilháa dejó en claro dónde estaba ese frente.

Siete meses después, todos estos directores habían renunciado y los ruralistas habían conseguido se reglamentara el famoso artículo 18 de la ley 12.257/98 sobre línea de ribera de creciente media ordinaria, de manera que sus amenazas desaparecieran. Reglamentaciones que hube de impugnar.

Los problemas urbanos seguían “ignorados” a pesar de haber presentado más de 16.000 folios de reclamos durante 11,5 años.

Y un par de meses más tarde presentaba en la Suprema Corte la solicitud de inconstitucionalidad de este artículo y sus reglamentaciones por decreto 3511 y resolución 705 del Ministerio de Infraestructura. De este conjunto de criterios y tareas hablan mis páginas.

Índice
.

Indice e introducción, . . . . .1

Dirección de Hidráulica, . . .2

Código de Aguas, . . . . . . . . 3

Línea de ribera urbana, . . . .4

Línea de ribera navegable, . 5

Línea de ribera rural, . . . . . .6

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Presentaciones administrativas

Nota al Fiscal de Estado exp 5100-15940, 12/8/99, . 7

Carta Doc del 1/12/99 al Director de Geodesia, . . . 8

Nota del 11/7/05 a la Autoridad del Agua, . . . . . . . 9

Nota al Ministro de Infraestructura del 11/7/05, . . 10

Carta Doc del 9/4/07 al Gobernador, . . . . . . . . . . . 11

.

Notas sobre el congreso en La Plata

Nota de aprecio, . . . . . 12

Balance de jornadas, . . 13

Merbilháa, . . . . . . . . . . 14

.

Criterios del Dr. Guillermo J. Cano

Glosario Dr. Cano, . . . . . . . .15

Régimen Dominial, . . . . . . . 16

Procedimientos Dr. Cano, . . 17

.
 
proyecto Sol de Matheu

Causa 10662, Sol de Matheu, . . . . . . 18

Respuesta al traslado de Fiscalía, . . . 19

Respetos legales y autorizaciones, . . 20

Escenario de anegamientos, . . . . . . . 21

Al titular de APC Mateo Corvo, . . . . 22

Audio de la Asamblea de APC, . . . . . 23

Calle Manuel de Oliden, . . . . . . . . . . .24

Cartas Doc  a la Ministro Alvarez, . . . 25

Amparo EXPTE Nº 49.962/07, . . . . . . 26

Apelación y ampliación, . . . . . . . . . . . 27

F . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28

Carta Documento a la AdA . . . . . . . . . 29

Carta Documento Zúccaro . . . . . . . . . . 30

Declaración de Impacto Res 079 . . . . . . 31

Hilachas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32 . 33

Apelación a Cámara causa 10662 . . . . . . 34

Presentación como tercero causa 49962/07. . . . 35

Apelación a Suprema Corte, causa 71193/10. . . 36

Carta Documento a la Jueza Valdi, causa 49962/07 . . 37

Pide Aclaratoria en SCJPBA. . 38

Causa CA 2382/10 . fallo de Cámara S.M. . 39

Queja en SCJN por Recurso Extraordinario Denegado . 40

 

Solicitudes de inconstitucionalidad

Art. 2340 y 2.577 del C.C., . . . . . . . . 41

Art. 18 de la ley 12.257, . . . . . . . . . . .42

Impugnación Art 18 ley 12257, . . . . . 43

Impugnación decreto 3511, . . . . . . . . 44

Impugnación resolución 705, . . . . . . . 45

Nutrientes a jurisprudencia, . . . . . . . . 46

2ª Ampliación declaratoria, . . . . . . . . . . . 47

Sobre dominialidad de los bañados, . . 48

2ª Ampliación declaratoria . . . . . . . . . . 49 .

Respuesta al AGG . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50

Resúmenes

Hidrología, . . . . . . . . . . 51

Problemas ribereños, . . 52

¿Acaso?, . . . . . . . . . . . . 53

Propuesta, . . . . . . . . . . . 54

 

Presentación como tercero en la causa B 67491

Admisión: 55 . .

presentación: 56 y 57

solicitud de abstracción y Res ministerial . 58

Parentescos legales derivados de ella: 59

la Meca y la seca del Plan Maestro: 60

Núcleo urbano . . . . . . . . . . . . . . . . 61

Art.59; arts 2340 y 2577 C.C. . . . . . 62

Hidrología y varias líneas que ella sustenta ... 63 . 64 . 65 .

 

Introducción

Si bien muy declamados por códigos, disposiciones administrativas, Fiscalía y técnicos, los "criterios hidrologicos", aun los más elementales, nunca fueron debidamente enriquecidos y reglamenta- dos, para alcanzar a constituir una praxis administrativa sincera.

La hidrología, en sus variadísimas materias develadoras, es instrumento muy reparador, en infinidad de aprecios básicos de los destinos de nuestra civilización.

En razón de las muy lamentables consecuencias de no haber diferenciado en nuestros usos y costumbres, y en especial, en nuestra legislación, en forma clara y contundente, lo rural de lo urbano, es así que hoy apuntamos a la comunicación de una temática de línea de ribera “urbana”, para mirar con más sinceridad y responsabilidad esta cuestión.

Sin duda, no ha sido olvido, sino interés en dejar todo mezclado para beneficio de los que siempre juegan a costillas de nuestro Padre Común, El Estado; transfiriéndole todo tipo de facturas e irresponsabilidades.

He trabajado durante más de 10 años en seguimientos tozudísimos de tramitaciones administrativas, en un lugar muy particular de la Provincia de Buenos Aires donde se han verificado los revalúos inmobiliarios más altos del planeta.

De estos seguimientos administrativos, a los legislativos y judiciales que le siguieron, cupo el imaginable aprendizaje y esfuerzo de más de 16.000 folios presentados de a uno en mano a decenas de expedientes administrativos, legislativos y judiciales; con más de 20.000 Km de traslados a La Plata.

Nadie podrá descubrir cuál pudiera haber sido mi interés particular en estos esfuerzos, otro que responder a los desvelos que mi ángel de la guarda me provocaba, viendo las barbaridades que se amontonaron en este preciso doble valle de inundación en cuyas cercanías habito desde hace más de 33 años; y así lograr dormir.

En esta infrecuente, pero coherente actitud bien regalada a extendida comunicación, mi energía no hubiera dado frutos de haberme extendido a otras denuncias, en otros valles. Pero siento que aquí, mi trabajo pudiera comenzar a considerarse exhaustivo.

amanecer en una isla de Naturaleza en la ribera opuesta a la ribera urbana

A dos breves cuerpos legales me referiré inicialmente.

El primero, de competencia primaria MUNICIPAL, la Ley 6253/60 reglamentada por Decreto 11368/61 estableciendo restricciones al dominio y reglamentando la extensión de la franja de preservación de los desagües naturales en 100 m mínimos inexcusables a ambos lados del  borde superior del arroyo;

que al ser reglamentada dejó de lado los estudios hidrológicos imprescindibles para determinar la línea de ribera de creciente máxima y de aquí los criterios con que debían hacerse las demarcaciones en parcelas a subdividir en fracciones menores de 10 Ha.;

para resolver la cuestión con una simple tarea de agrimensura, que durante años quedaron sus restricciones dominiales acreditadas en los registros de Geodesia, en forma correcta.

Al llegar el tiempo festivo del menemismo fueron bastardeadas sin piedad. Un sólo ejemplo traigo a colación: el del Agr. Pedro Gaska que por ser miembro titular de la sociedad profesional que los agrupa, podría fácilmente ayudar a corroborar.

En 1998 el Agr. Gaska en su intervención en la unificación, subdivisión y mensura del emprendimiento de Street Pilar, consigna restricciones al dominio sustancialmente menores a las registradas hasta 1995 en los no tan antiguos planos de las parcelas que asistieron al englobamiento.

Tales arbitrios, sin duda no fueron invento del Agr. Gaska; como así tampoco de la Jefa del área de Geodesia; sino de la Ing. Cristina Alonso, a cargo de la Jefatura de Fraccionamiento Hidráulico de la entonces Dirección de Hidráulica Provincial; y a su vez esta, a cargo entonces del actual presidente de la AdA, H.P.Amicarelli;

que a su vez éste respondía a solicitudes del Gobernador; que a su vez éste respondía a solicitudes de su amiga Claudia; que a su vez esta respondía a solicitudes su empleador y titular de CIBRA, propietaria de Street Pilar, Los Pilares, Sausalito, Galápagos, entre otros emprendimientos. Todos ellos, en los fondos de los valles de inundación del Pinazo, del Burgueño y del Garín.

Los mejores negocios en los peores suelos. Sin respetar las debidas franjas de preservación y sin respetar las cesiones obligadas al Fisco hasta 50 m más allá de la línea de ribera de creciente máxima. Transfiriendo así sus brutas irresponsabilidades hidráulicas al Padre Común: El Estado. Laxitud completa.

Historias como estas las hay por docenas; suficientes como para creer institucionalizadas estas variantes arbitrarias, que ninguna ley en ningún momento les hubo concedido.

No vamos a hacer de esto un escándalo, porque también ésto forma parte de nuestros usos y costumbres; aunque vale que en estos foros intentemos en algo mejorar estos usos.

La importancia de cambiar estos usos y costumbres, que nada tienen que ver con el bien común y mucho menos con la sinceridad de nadie, trasciende en infinidad de senderos y sentidos en los que a poco iré discerniendo.


El segundo breve, valioso y ninguneado cuerpo legal provincial, es de primaria incumbencia del ejecutivo provincial; se trata del Art. 59 de la Ley 10128/83; modificatoria esta, de 13 artículos de la Ley 8912/77.

Este artículo 59 aparece luego convalidado por el Art 4° de la Disposición 984/00 del MOSPBA, para terminar siendo refrendado por el Decreto 37/03 del Gobernador Solá (Bol.Of. 24900) . Sobradas peripecias tuvo que pasar este artículo para evitar lo dejaran durmiendo en la oscuridad.

Este cuerpo legal no refiere de restricciones al dominio, sino de cesiones gratuitas al Fisco, de todas las áreas ribereñas hasta 50 mts más allá de la línea de ribera de creciente máxima, toda vez que su propietario propicie la creación o ampliación de un “núcleo urbano”. En adición, esas áreas deben ser entregadas, parquizadas y arboladas.

Como es de imaginar, dada la extensión y el esfuerzo que cabe a su sostén, lo inevitable de estas tierras sujetas a cesión, es que permanezcan por un tiempo prolongado en manos de sus propios cedentes ribereños. Pero en ningún caso autorizar en ellas la construcción de obras permanentes.

Ambos cuerpos legales refirieron originalmente de una línea de ribera de creciente máxima, tal cual lo confirman las legislaciones comparadas de los países más civilizados.

Pero en el caso de la Ley 6253/60, en oportunidad de su reglamentación, hubieron de desistir de considerar los criterios que debían surgir de tareas de hidrología; para conformarse con una medida fija a medir desde el borde superior del arroyo. Así facilitaban su aplicación y descargaban a la administración municipal que era la responsable primaria, de desarrollar tareas de hidrología, bien previas a las demarcaciones y a cualquier registro de agrimensura.

Sin embargo, con esto sólo se logró demorar 22 años una tarea que siempre resultó imprescindible, en primer lugar, para los propios municipios.

Aun así, en extremo simplificada por esta reglamentación, tan corta mirada han sostenido los responsables del ejecutivo provincial respecto de esta Ley 6253, que durante la década del 90 desconocieron su reglamentación.

Reglamentación que tampoco aparece acreditada en el pretencioso código de aguas de fines de 1998.

Y tanto más corta mirada, que no fueron capaces de advertir que la responsabilidad primaria era exclusivamente municipal;

y que ellos sólo contribuirían a fijar las cotas de arranque de obras permanentes, si así les fuera solicitado por el municipio su ayuda.

Asimismo cabía su intervención, en el caso de que alguna “imprescindible necesidad”, que a su vez estuviera acreditada en el respectivo Plan Regulador Municipal, así lo impusiera para modificar estas restriciones en las franjas de preservación; que repito, eran de 100 m mínimos inexcusables en el caso de cuencas de más de 4.500 Ha. Y de 30 m en las cuencas menores.

El ejecutivo Provincial tomó esta Ley en sus manos, sin que ninguna modificación del cuerpo legal le hubiera solicitado su intervención;

y en adición, dejó en el olvido al cuerpo legal que sí pedía su intervención; ésto es: el Art. 59 de la Ley 10128/83, convalidado por el Art 4° de la Disposición 984/00 del MOSPBA, y refrendado por el Decreto 37/03 del Gobernador Solá.

Toda esta cantinela de tropiezos les hubo de ser machacada durante dos años en el expediente 2400-1904/96 al que se ocuparon de hacer desaparecer.

Las 19 fotografías allí acumuladas mostrando los anegamientos de la lluvia del 6/11/96 que respondía a una lluvia de recurrencia de 25 años, fueron robadas en dos oportunidades; en la segunda lo fueron de la oficina técnica adscripta a la propia Fiscalía de Estado.

La fuerte carátula de ese expediente ya habla del espanto de irresponsabilidad puntualísimo con que les apuntaba: bien localizado y superfotografiado; cubierto con dos metros de agua, 40 días antes de que firmaran la aprobación del proyecto hidráulico del barrio Los Sauces.

Todo este desorden de criterio quedó monumentalmente multiplicado cuando se aprueba, con clara posterioridad a mi denuncia inicial, el pretencioso código de aguas, Ley 12257/98. Que no sólo olvida mencionar al decreto reglamentario de la Ley 6253/60, sino que desconoce la existencia del Art 59 de la Ley 10128/83.

En un encuentro personal muy reciente, mi abogado patrocinante tuvo oportunidad de escuchar la confesión espontánea del propio redactor de este cuerpo legal, el Dr. Mario Valls, refiriendo que la redacción y parámetros del Art 18 le habían sido impuestos sin decir agua va.

Aun así, es obvio que en esa oportunidad tampoco el Dr. Valls había advertido la importancia de diferenciar la hidrología rural, de la urbana;

porque cualquier recurrencia que fuera aplicada a línea de ribera de creciente media ordinaria que intentara acercarse a aprecios rurales, jamás se compatibilizaría con la de creciente máxima debida a hidrología urbana.

Recién diez años antes, en 1988, en su capítulo sobre hidrologías, hubo la UNESCO de recomendar la diferenciación entre ambos campos de estudio. Señalando que la línea de ribera de creciente máxima no sólo era la que cabía para las riberas urbanas, sino que debería ser estimada a partir de lluvias de recurrencia nunca menor a los 100 años; dejando abierta la posibilidad de estructurar mayores recaudos con la consideración de outliers de crecidas máximas históricas; con lo que la recurrencia podría trepar a los 500 años.

Una vez más, estos inesperados encuentros personales me confirman el atropello de los que teniendo entre ojos el delirio del plan maestro, no soñaban otra cosa que sus apetitos ingenieriles.

Para las cuales, como le hube acreditado al Directorio de la AdA, hubiera bastado un Decreto como el 11368/61, ligeramente acomodado a estas circunstancias, para en esas franjas materializar las obranzas. Ver esta nota

En ningún momento al aprobar este código, acreditaron recaudos de hidrología urbana alguno; siendo que ya los breves cuerpos legales anteriormente señalados los habían incorporado, al referir siempre a línea de ribera de creciente máxima.

Así quedó todo congelado en un artículo 18, que también probó que estaban en la luna, a pesar de aparecer como los dueños de la situación.

En las 2,5 millones de hectáreas de áreas endorreicas que la Provincia tiene en su haber, la aplicación de la línea de ribera de creciente media ordinaria a fijar con modelación de lluvias de recurrencia de 5 años, tampoco aparece viable sin antes quedar bajo dominio público esa inmensidad de territorio.

Factibilidad social, política, económica y jurisprudencial, cero. Que hasta desde el punto de vista técnico, deja en claro la tremebunda pretensión de tallar obranzas en un territorio cuya fragilidad hidráulica y cuyo sostén hidrológico son delicadísimos. Y en ambos casos, la resolución de imagen que los guía, no podría ser más deficitaria.

Y si el presupuesto de las obranzas fuera el que fuera, el presupuesto de las litis que lloverán sobre estas obranzas, es inimaginable.

No hablemos de los antecedentes administrativos para manejar esclusas; que de ello, la presa Roggero tiene para contarnos sus historias. Creer que la estructura para estos sueños se hace por decreto y no a través de amasada cultura; no es un delirio, sino una irresponsabilidad de parte de los que asignan credibilidad a estos funcionarios; que necesitan de milagros más que de credibilidad. Ver Apéndice 17 a y b de los EVS y ver presa F. Roggero.

Por ese motivo hemos visto en la AdA rodar una cabeza presidencial que se animaba a perseguir secreta enunciación de criterio que pudiera acercar reglamentación a este art.18. Otra prueba más de la ignorancia de los parámetros elementales a estructurar con los que soñaban. Y de la ingenuidad para correr los riesgos que acechaban a todo el que pretendiera llevar adelante ese delirium tremens.

En tan tozuda actitud, he tenido oportunidad de tratar al dueño de esa cabeza que por el suelo rodara, y debo confesar que había tanta falta de criterio, como sobraba buena voluntad, honestidad e inmejorable trato personal. Como es probable que ocurra con todos los que vengo denunciando desde hace una década.

Es probable que el haberlos preservado durante décadas en una jaulita de marfil, les haya cerrado el don de la comunicación que hoy entra por todo tipo de rejas, ventilando con variadas novedades la jaula.

No es Hidráulica el único lugar donde veo profesionales aferrados al catecismo de turno, dejando al imaginario prisionero de criterios y esclavizando su propia vocación.

Sin duda, el espíritu por obranzas ingenieriles está atrás de todo esto. Y antes, incluso mismo, del pensar en lucrar.

Pero como me lo señalara el fallecido decano de los ingenieros hidráulicos de la Provincia, trabajando entonces para la Fiscalía, en las 13 maratónicas horas de conversación que tan sólo en dos oportunidades sostuvimos; sus compañeros eran de temer en la ignorancia que tenían de las leyes.

Y esto me lo señalaba al tiempo de mostrarme una extendida pared, cubierta de causas judiciales, capaces que quebrar diez veces al Estado.

Es así, que las confesiones del monumental error en el cálculo hidrológico del barrio Los Sauces que le cupo al entonces Director Técnico Provincial que venía sosteniendo fuertes desencuentros con el Director Provincial, actual Presidente de la AdA, por motivos diversos; fueron suficientes para dejar en claro cuáles eran los debidos criterios y respetos que cabían a las franjas de preservación.

Franjas que el actual presidente siguió bastardeando sin piedad, a pesar de la arremetida interminable de mis denuncias; que sólo parecían incentivar sus macaneos en todos los foros.

Sería un placer mostrar aquí el detalle de todos esos macaneos. Pero es mejor abreviar para dar hacer lugar en los juzgados que ya tienen esa documentación; que aunque durmiendo piadosa siesta, siempre un ángel los podría despertar. Ver este breve documento

Diez años de interminables denuncias administrativas, legislativas, judiciales penales y contencioso administrativas, no son para rendir en una página web que aspira a llegar a un encuentro de agrimensores a realizarse a 6 días de comenzar a redactar estos textos.

Recién hoy 11/5/07, al comenzar a redactar esta página solicité el NIC a la Cancillería, cuyo URL reza: www.lineaderiberaurbana.com.ar . Espero me sea confirmado a tiempo para subir esta página inicial en un minuto; con un listado de archivos pdf adjuntos, que permitirán recorrer el espinel de estas interminables denuncias, que ya nadie sabe qué hacer con ellas.

La exhaustividad de este trabajo es verificable para cualquiera que disponga de ánimo y paciencia suficientes para nutrir un interés que no es el de cualquiera.

Los temas de línea de ribera han sido tratados con apropiado rigor por el honestísimo Dr. Guillermo J. Cano y un equipo de doce colaboradores, que durante dos años aplicaron sus esfuerzos para redactar a pedido del Consejo Federal de Inversiones, un documento en tres tomos que lleva el título de “Estudio de línea de ribera”.

Sólo dos ejemplares mimeografiados se conservan de este precioso trabajo en el C.F.I.; habiéndome tocado en suerte recibir la recomendación de la Dra. Sabia, a cargo del área de legales de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación para que atendiera esas miradas. Y así, luego de hacer un breve resumen del mismo, editarlas y subirlas a la web. Ver Apéndice 13

Aun así, el Dr. Cano no llegó a enterarse de la existencia del decreto reglamentario de la Ley 6253; aunque sí señala la competencia municipal de esta Ley. Como así tampoco del Art. 59 de la Ley 10128/83.

A cambio nos trae reconocimiento de las recomendaciones de la UNESCO en materia de hidrología urbana; de sus debidas recurrencias nunca menores a los 100 años; de los posibles más ajustados criterios a outliers; de las modelaciones matemáticas uni y bidemensionales y sus variables; de los testimonios vecinales haciendo sus aportes para acercar correlatos de guía al diseño de estas modelaciones, y a su vez corroborando luego la veracidad de cada uno de ellos; las escalas de información necesarias para demarcación; las legislaciones comparadas; las disgresiones introducidas en la última reforma del Código Civil; la hermenéutica legal; las lexicografías; los ejemplos de documentación cartográfica en un tomo aparte; y un sin fin de aprecios de un grupo hombres que trabajó con sinceridad y esmero, puliendo criterios que hoy nos regalan ejemplo.

Sin embargo, ¿cuántos reconocen este esfuerzo? ¿Habrá sido superado?

El tema de las líneas de ribera, no sé si por bastardeado o por supuestamente árido, a mis ojos se ha transformado en un tema apasionante. Pero reconozco estar un poco solo en esto. Y tampoco sé si fuera por problemas de carácter eremítico o porque es un tema del que poco se ha tratado en su variedad y especificidad.

Y por ello celebro que estos encuentros vayan abriendo el juego siempre valioso de la comunicación; y que cada uno cultive en intimidad estos criterios, para así enriquecer algún día un bien amasado criterio común.

Hoy es muy apresurado, dada la extraordinaria pobreza, ponerse a hablar de criterios comunes. Es mejor desestructurar con el esfuerzo debido en actuaciones judiciales y administrativas frontales, lo que está bien podrido a la vista, que escandalizarse por ello. Los mismos catecismos nos han dejado boyando en el limbo. Es más enriquecedor que los aportes se multipliquen con tantas almas como sea posible encontrar.

Esto no creará una parálisis, sino a los que lucraron con la ignorancia.

Mientras tanto, en materia de línea de ribera "urbana", ya hay con esos dos breves cuerpos legales mencionados en primer término, material suficiente para marchar con mucha más claridad y especificidad.

La hidrología "rural" es otra materia pendiente riquísima que hoy y ayer sostiene gruesos debates entre ruralistas y escurridores hidráulicos. Y ni uno no otro aparecen mejorando sus planteos con la debida delicadeza de criterio que conllevan estas áreas de pampa deprimida. Por supuesto, los primeros están en sus cabales, aunque no consigan entenderse con los segundos.

Los parámetros hidrológicos que pudieran aplicarse a estas áreas, no tienen demasiado que ver con los de una pampa ligeramente menos deprimida.

Temas estos de hidrología rural, en cada región y en cada provincia, de altísima especificidad; que todavía no han incorporado ni las herramientas, ni los finos criterios para tallar en proyectos responsables y así, a poco, ganar consensos.

Los criterios de hidrología, ya no los de hidráulica, no sólo tienen que estar en la mesa de los proyectistas, sino en los comités de cuenca asumiendo esa tarea como propia y concreta. Que esto pueda parecer un dislate porque la obra se atrasa, es precisamente lo que corresponde hacer; para que cada región asuma y desarrolle con el máximo criterio, compromisos de los que luego no podrá volver atrás, aunque llene los tribunales de juicios.

No puede, ni debe quedar en manos de un grupo de fanáticos la oportunidad de la obra, por el hecho de haber invertido el misérrimo presupuesto del plan maestro en una región que representa el 2% de las tierras más ricas del planeta;

que si en términos hidráulicos es crítica, en términos de criterios hidrológicos está en pañales; y en términos de criterios ecosistémicos, todavía no nació al cultivo de conciencia de ninguno de estos desesperados mesías.

Los principios de prevención, precaución, progresividad, responsabilidad, subsidiariedad, sustentabilidad, solidaridad y cooperación, están más fríos que un muerto.

Y si de estos principios se trata, las riberas estuariales urbanas y los corredores naturales de flujos costaneros; las áreas de hidrotermias disociadas de los anteriores en cordones litorales sumamente superados en sus anchos, multiplicando lixiviación; los tres tributarios estuariales, Luján, Aliviador del Reconquista y Riachuelo con sus flujos de salida disociados y entorpecidos en niveles asombrosos; y los flujos del frente deltario central desde el Guazucito hasta el Miní en estado crítico, multiplicando sedimentación y desviando flujos a otros corredores vecinos que así alejan sus energías de nuestras exhaustas costas; son materias infinitamente más urgentes y graves, desde todo punto de vista, donde cultivar y aplicar criterios, dineros y obranzas, que caben como responsabilidades concretas, tanto a esta provincia, como a estas direcciones sedientas de ellas. Ver www.alestuariodelplata.com.ar

La contaminación hídrica que generan en el humedal donde aflora el acuífero (sumada a la que ya reciben del Aliviador), y el riesgo hídrico que asumen los superbarrios asentados en la extensa planicie de inundación que va desde la salida del Reconquista a Campana; con vulnerabilidades sumadas del Reconquista, del Paraná y del estuario, que los dejarían en cuestión de horas en la ruina; son pruebas concretísimas de que la AdA está en la luna; administrando arbitrios imposibles, con un nivel de irresponsabilidad e imprudencia demenciales. E informando alguna vez a la Legislatura, con ese mismo nivel de irresponsabilidad.

Esta demencialidad no será fácil desarticular; porque no es uno el demente, sino varios que apuntan a una transferencia fácil de riqueza, a costa de desestabilizar regiones que son así desde que Dios las trajo al mundo. Cada vez que esas 2,5 millones de Ha. de la pampa deprimida salen de producción, otras 10 entran en vigor.

El día que vuelva a salir de madre el Paraná de las Palmas (3,80 m) o el Reconquista (7 m en 1939); o suba el estuario fruto de una tremenda sudestada (ya hubo de alcanzar la cota 5,24 m s.n/m), el agua en esa antigua planicie interdeltaria, va a desencadenar la crisis más furibunda que nadie sabrá como paliar.

Hasta hace pocos meses todos parecían tranquilos en su jaulita de marfil; negando acceso a estudios hidrológicos básicos; que tras meterles presión por todos lados, hoy confiesan NO TENER.

Es probable que no hayan caído en la cuenta de que todas las Resoluciones Hidráulicas que firmaron para estos barrios de mi inmediata vecindad, con esta confesión de parte, terminan siendo algo más que truchas.

Acaban en Fiscalía de Estado de recibir el traslado de la demanda contenciosa administrativa por la Resolución 354/06 de la AdA, convalidando una pretendida tarea demarcatoria de línea de ribera, a la que la calificación de laxa no le haría ni cosquillas. Ver aquí

Los arbitrios y macaneos de Hidráulica durante décadas, fueron fruto de la ausencia de tribunales contencioso administrativos que les pusieran freno. La competencia ligada de estos jueces, aun tiene que superar muchas barreras. Y las anemias y los rostros desencantados todavía superan a los que luchan. El Fiscal de Estado, por supuesto participa de estas anemias. Ver aquí

Anemias resultantes de una larga disociación, que da cuenta de la total ausencia de intercambio de información y de coordinación entre los diversos organismos provinciales bonaerenses; de las que así apuntaba hace 20 años el Dr. Cano: “cada uno en su propio recinto sólidamente empalizado, desviando encuestas que sólo eran útiles a los propios encuestados” (II,74).

El consenso no surge de la tarea de un genio; sino de sembrar cultura; sin importar que llegue o no llegue, la hora de un éxito valedero. Éxito este, que según Einstein, sólo da buenos frutos, cuando aparece mediado, no por inteligencia, sino por perseverancia y honestidad.

Esa cultura, esa perseverancia y esa honestidad, también se pueden sembrar desde la función pública, abriendo accesos a la información.

Esas actitudes conforman el marfil que todos apreciamos.

Francisco Javier de Amorrortu

contacto: santiago@amoralhuerto.com.ar

1 index . 2 Dir. de Hidráulica . 3 código de aguas . 4 línea ribera urbana . 5 línea rib navegable . 6 línea ribera rural . 7 Fiscalía de Estado . 8 Dir Geodesia . 9 Autoridad del Agua . 10 MIVSPBA . 11 Gobernador . 12 notas de aprecio . 13 balance jornadas . 14 Merbilhaá . 15 Glosario Dr. Cano . 16 Régimen dominial . 17 Proced. Cano . 18 CA 10662 Sol de Matheu . 19 traslado Fiscalía . 20 respetos legales . 21 escenario anegamientos . 22 APC Mateo . 23 audio Asamblea APC . 24 calle Oliden . 25 Cartas Doc MIVSPBA . 26 Amparo Sol de Matheu . 27 Apelación . 28 Fallo . 29 CD AdA . 30 CD Pilar. 31 DIA Ayres. 32 . 33 . 34 . 35 . 36 . CDoc Valdi 37 . aclaratoria 38 . 39 . queja en SCJN 40 . 41  Arts. 2340 y 2577 del C.C. . 42 Art 18 Ley 12257 .  43 impugn Art 18 Ley 12.257 . 44 impugn art 18 Dec 3.511 . 45 impugn Art 18 Res 705 . 46 nutrientes jurisprud . 47 amplía declaratoria . 48 anteced dominial 49 amplia declaratoria. 50 responde al AGG . 50 Hidrología . 52 problemas ribereños . 53 ¿acaso? . 54 propuesta . 55 admisión B67491 . 56 B67491(a) . 57 B67491(b) . 58 B67491 (d) . 59 parentescos . 60 plan maestro . 61 núcleo urbano . 62 . art59 . hidrolinea 63 . 64 . 65